A continuación, se presenta una síntesis de los principales hallazgos y su discusión en relación con la
pregunta de investigación planteada: ¿Cómo impacta la migración del cableado de cobre a fibra
óptica en la velocidad de transmisión de datos, la estabilidad de la red, la seguridad y la eficiencia
operativa en empresas comerciales?
En primer lugar, los estudios revisados confirman consistentemente que la tecnología de fibra óptica
supera ampliamente al cableado de cobre en términos de velocidad de transmisión de datos. Por
ejemplo, Remache Casagallo (2016) y Dik et al. (2018) destacaron que las redes basadas en GPON
ofrecen velocidades de hasta 2.4 Gbps de bajada, lo cual mejora significativamente los 5 Mbps
promedio del cobre. Asimismo, Paute Tapia (2023) señaló que las redes de fibra óptica permiten
velocidades de hasta 300 Mbps, mientras que el cableado de cobre se ve limitado por la distancia a
un máximo promedio de 5 Mbps. Estos avances no solo incrementan la capacidad de las empresas
para manejar grandes volúmenes de datos, sino que también facilitan la implementación de servicios
como IPTV (Dik et al., 2018) y mejoran la calidad de los servicios prestados a los usuarios finales (Paute
Tapia, 2023).
Por otro lado, la estabilidad de la red es otro aspecto crítico que se ve beneficiado con la migración.
Según Tenecora Mejía (2019), la tecnología GPON presentó un índice de averías significativamente
menor (menos del 2%) en comparación con el cableado de cobre (3.56%). De manera similar, Montero
y Rodríguez (2016) resaltaron que las redes ópticas pasivas no solo mejoran la estabilidad, sino que
también ofrecen un mayor alcance técnico y económico, reduciendo la frecuencia de interrupciones y
los costos de mantenimiento. Este hallazgo refuerza la idea de que la fibra óptica no solo es más
confiable, sino que también reduce los costos asociados a la reparación de fallos recurrentes.
Además, desde el punto de vista de la seguridad, Barahona Domínguez (2024) destacó que la fibra
óptica es menos susceptible a robos y daños, un problema recurrente en las redes de cobre. Por otra
parte, Veloz-Chérrez et al. (2020) indicaron que, en condiciones ambientales adversas como alta
humedad y salinidad, la fibra óptica mantiene un desempeño superior al cableado de cobre, lo que
mejora su durabilidad y funcionalidad en zonas rurales. Este aspecto es especialmente importante para
garantizar servicios confiables en entornos de difícil acceso.
Finalmente, en términos de eficiencia operativa, la migración también tiene un impacto significativo.
Según Ayestas (2020) y Veloz-Chérrez et al. (2020), las redes ópticas no solo optimizan procesos
internos y reducen costos a largo plazo, sino que también permiten la integración de múltiples
servicios (internet, telefonía y televisión) en una misma infraestructura. Barahona Domínguez (2024)
añadió que esta transición mejora la infraestructura tecnológica y reduce las pérdidas económicas
asociadas al hurto de cobre, garantizando una mayor calidad y estabilidad en la prestación de servicios
de telecomunicaciones.
Conclusiones
Según los resultados obtenidos, se concluye que la migración del cableado de cobre a fibra óptica en
infraestructuras comerciales representa un avance significativo en términos de velocidad de
transmisión de datos, estabilidad de la red, seguridad y eficiencia operativa. Este cambio tecnológico
es esencial para atender las crecientes demandas de conectividad en un mercado globalizado y
digitalizado.
Epicentro N°2 - 2025. Ciencia - Tecnología - Innovación.
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